Enseñar a comprender

Enseñar a comprender

Propuesta de secuencia didáctica para enseñar a comprender textos

Partimos de la base de que los estudiantes no aprenden a comprender lo que leen debido a sus dotes naturales o a que la práctica les induce a ello. A comprender también se aprende y para ello habrá que desplegar una serie de estrategias que hay que enseñar. Para el desarrollo del Plan de lectura las áreas deben  jugar un papel importante ya que uno de sus presupuestos es que no sólo es el área de lengua la responsable del mismo en su totalidad  ni  de ningún aspecto exclusivo. En este apartado intentamos dar algunas pistas sobre cómo se puede trabajar la comprensión lectora desde cualquier área, basándose en principios generales.

Una secuencia didáctica para enseñar a comprender se puede basar en el desarrollo de los siguientes pasos:

  1. Interesar a los alumnos  en la lectura, poniendo en juego estrategias de animación, explicación de los objetivos que van a conseguir con la misma, etc.
  2. Enseñar técnicas y estrategias de comprensión que faciliten la consecución de los objetivos que se plantean conseguir mediante la lectura
  3. Enseñar a evaluar la utilidad de la lectura, el esfuerzo realizado y los contenidos del texto en relación con los objetivos que se perseguían al leerlo

En resumen, este procedimiento responde a las preguntas que ha de responder alumno durante el desarrollo del proceso

¿Para qué voy a leer?

¿Qué sé sobre este tema o texto?

¿Qué hacer  para entenderlo?

¿Qué he conseguido leyendo?

Interesar en la lectura:

Al proponer actividades actividades con textos,  es necesario explicar al alumno  para qué  va leer, de manera que asuma el objetivo que se pretende alcanzar, que en un principio no es de ningún modo la comprensión del mismo. De este modo la actitud ante la lectura dependerá de  los intereses del lector y por tanto pondrá en juego unas aptitudes u otras o incluso aprenderá otras nuevas:

  • Informarse
  • Divertirse o entretenerse
  • Aprender
  • Seguir instrucciones
  • Elaborar un informe
  • Demostrar que se ha comprendido
  • Revisar un escrito propio o de otros
  • Para que el profesor u otros oigan ( y, frecuentemente, ser corregido y evaluado)
  • Etc.

Visto desde este punto de vista, el alumno empieza a ser protagonista de la tarea lectora al asumir como propio un objetivo: leer con una finalidad concreta, y no sólo como una actividad escolar que se ha preparado para el momento. El  componente motivador y de animación a la lectura conlleva que no todos los alumnos elijan la misma finalidad para su lectura, ni por supuesto, dispongan de un único texto, aunque para dominar técnicas de comprensión a lo largo de una secuencia didáctica deban haber trabajado con toda clase de textos. Esto significa que el profesor de lengua deberá estar provisto de un corpus de textos lo suficiente amplio para que los alumnos elijan, y aun así, trabajar desde las tipologías textuales no parece que ayude en este momento inicial ni es el alumno el que tiene que conocerlas a menos que sea éste el objetivo. En las demás áreas los textos específicos de la misma  y sus materiales complementarios conforman el corpus por sí mismo.

Cómo enseñar técnicas y estrategias de comprensión

Como método general, las enseñanza de estrategias de comprensión han de pasar por las siguientes fases:

  1. Introducción: se realizarán tareas de  evaluación del conocimiento previo del alumno  sobre la estrategia que se va a enseñar. Se ha de explicar el objetivo de la estrategia  y su utilidad para el proceso de comprensión y para los procesos de aprendizaje a que está destinada.
  2. Modelado o demostración: se  describirá  mediante el modelado la estrategia que se quiere enseñar. Mediante las preguntas de los alumnos y del profesor y sus repuestas se construirá la comprensión y utilidad de la estrategia. En la resolución de problemas, por ejemplo, el modelado no se centra exclusivamente en la propia resolución, sino en la lectura del enunciado
  3. Práctica guiada: los alumnos leen su texto individualmente o en grupo  y ponen en práctica la estrategia aprendida.
  4. Práctica autónoma: los alumnos siguen el procedimiento aprendido con otro texto, en otro grupo  o en otro momento
  5. Autoevaluación:  Los alumnos valoran la utilidad  la estrategia aprendida en cuanto al incremento de la comprensión del texto

Algunas de las estrategias más comunes para  enseñar y favorecer el desarrollo de la comprensión lectora y ordenadas secuencialmente y aplicadas como se propone en el párrafo anterior  pueden las las siguientes:

  • Formulación de hipótesis y predicciones: consisten en enseñar a formular hipótesis razonables sobre lo que el lector va a encontrar en el texto partiendo de sus conocimientos previos, su experiencia como lector y otros indicios como los elementos textuales y paratextuales: la presentación, el soporte, el título, las imágenes, etc.  Presentada por el profesor es una técnica clásica de animación a la lectura de un texto predeterminado. La comprensión deficiente de  instrucciones y   enunciados  es un efecto de una lectura irreflexiva fruto de la desmotivación inicial. La formulación de hipótesis , practicada por el alumno ayuda a tomar la decisión de leer o no leer y sobre todo la de seguir leyendo a medida que se van confirmando las predicciones o hipótesis. Las hipótesis y predicciones  correctamente formuladas sobre las incógnitas, los datos y su tipo  y sobre los resultados que se van a obtener, las unidades en que se han de dar, etc.  son  un gran paso hacia el éxito en la solución de problemas, la ubicación espaciotemporal de un texto  literario o histórico, etc.
  • Lectura rápida: su función más importante es la decidir rápidamente la utilidad y adecuación del texto a los intereses del lector. El título, el titular, el encabezado, el resumen o abstract. las imágenes y gráficos , etc.  son los elementos estructurales que orientan la decisión del lector. Su utilidad en la práctica lectora y de la enseñanza de la comprensión   es la búsqueda de datos concretos para aprender o responder preguntas . En las áreas técnicas la búsqueda e identificación de datos así como la valoración de su relevancia es clave para la memorización y  la resolución de problemas. Para el  seguimiento de instrucciones también es necesario enseñar la combinación de los elementos continuos y discontinuos del texto (gráficos, esquemas, etc.) Está técnica  sirve para planificar   la lectura intensiva de un texto si es que no se ha descartado  previamente  y para tomar decisiones preliminares sobre el uso de otras técnicas de comprensión como el subrayado, anotaciones, esquemas, etc.
  • Formular preguntas: El lector que ya es competente no sólo las responde sino que las formula y responde él mismo. Normalmente tienen relación con las hipótesis o predicciones que se van formulando por lo cual son un estímulo para seguir leyendo pero es más importante el papel que juegan en la comprensión porque inducen a releer, reinterpretar, hacer juicios sobre el contenido y la estructura de los textos.  En la lectura compartida y la lectura guiada favorecen la interacción y la construcción colectiva del significado. A veces son un instrumento de evaluación del profesor convirtiéndose así en una técnica desmotivadora. En las áreas, la lectura compartida de los contenidos conceptuales aseguran la comprensión del enunciado    y por tanto favorecen el aprendizaje. En este sentido, estudiar no es sólo leer en silencio, e individualmente  sino una interacción entre el profesor y los alumnos y  entre los alumnos mismos.
  • Realizar inferencias: son actividades que realizan los lectores para comprender algún aspecto concreto del texto partiendo de alguna de sus otras partes o de su totalidad. Con esta técnica se rellenan lagunas que se producen durante el proceso de comprensión   debido a múltiples causas como distracciones, fallos de vocabulario o sintaxis, presencia de datos etc. Probablemente es la técnica más difícil de enseñar porque depende de la madurez del lector, de las condiciones   ambientales, etc. por lo que a menudo se recurre  al entrenamiento del lector  con ejercicios  concretos que a menudo se refieren únicamente a la presencia implícita o no de información en el propio texto. Sin embargo, este  entrenamiento es clave en las áreas técnicas  y en las ciencias sociales  para afianzar no sólo la comprensión sino también de las relaciones causa-efecto, las relaciones espacio-temporales y las intertextuales
  • Otras técnicas complementarias y de carácter más escolar y de refuerzo son aclarar dudas  mediante la relectura, subrayar y esquematizar,  resumir el texto, consultar el diccionario crear imágenes mentales para visualizar descripciones, recontar hechos o argumentos, etc.  que en realidad son técnicas de entrenamiento previo,  a veces sin un fin específico,  o de  refuerzo como resultado de la evaluación de  la comprensión