Todos/as convendremos en que la función principal del lenguaje es la comunicación

Todos/as convendremos en que la función principal del lenguaje es la comunicación

 Todos/das convendremos en que la función principal del lenguaje es la comunicación. El lenguaje es expresión, comunicación y representación de aquello que somos, que sentimos, de aquello que vemos, que tocamos…

A pesar de ello, y paradójicamente, hemos llenado las aulas en las horas de Lengua desde Educación Infantil de: qué es el sujeto, qué es un adjetivo, cuáles son los adverbios o de análisis gramaticales. Hemos dedicado mucho tiempo a estudiar de memoria las normas ortográficas e intuyo que con no muy buenos resultados a tenor de lo que se cuenta.

Hasta el punto ha pasado  y está pasando esto, que hemos perdido de vista y perdemos el principal objetivo del aprendizaje de la Lengua: poder comunicarnos lo más sencillamente posible, lo más correctamente, lo mejor posible o lo más bellamente posible. ¡Usar el lenguaje!, ¡Entenderlo!, ¡Leerlo!, utilizar los signos ortográficos para contar cosas, lo que me ocurre a mí, a la gente, a la luna o al viento.

La enseñanza de la Lengua así entendida es expresión, creación, imaginación, comunicación, belleza. El lenguaje tal y como lo enseñamos, muchas veces es imposición, memorización, atadura. ¿Nos sorprendemos de que los niños/as no quieran leer, no sepan leer, no sepan escribir?.

Una mirada crítica a nuestros modos de enseñar nos daría mucho que pensar. Desde pequeños les damos las piezas de una bici (a veces demasiado pequeñas) todas por separado. Se las describimos y definimos a la perfección, se las hacemos copiar en un papel y más tarde, les pedimos que “solitos” monten la bici y sepan montar sin dificultad y con total autonomía. ¿No es ese el proceso que todavía en algunas aulas estamos siguiendo para enseñar el uso de nuestra lengua?.

Por supuesto que existe un buen número de escuelas que abordan programas de animación a la lectura. Son aquellas que intentan instruir deleitando, sabedoras de que sólo los aprendizajes que deleitan son inapelablemente duraderos. Pero, ¿y de la escritura?. De la escritura “sin noticias de Dios” como la película. De nuevo es paradójico que una escuela en la que el 90% de los ejercicios y pruebas de evaluación se realizan por escrito, se enseñe tan poco a redactar, paso a paso, como enseñamos otras cosas. Una vez que ya saben escribir palabras, damos, puerilmente, por supuesto que ya saben expresarse por escrito.

En cualquier caso, la escuela no es responsable de que los estudiantes no sean ávidos lectores o escritores, pero sí de que no lean o no escriban porque no pueden hacerlo, porque el sistema educativo no les ha proporcionado dicha competencia lectora y escritora que es la que necesitan para sus estudios y  más allá, para sus vidas. Por ello, pienso que la enseñanza de la lectura y de la escritura tienen que ser líneas prioritarias de nuestras aulas, y además se ha de hacer paso por paso, no dando por supuesto nada.

La propuesta es crear en el área de Lengua y sobre todo en Educación Infantil y Educación Primaria, un laboratorio en el que todo sea vivo, experimentado y usado con imaginación. Un taller en el que el niño/a vaya aprendiendo a utilizar su lengua, en el que vaya descubriendo sus reglas a medida que las usa, reflexionando sobre ellas.

¿Cómo organizar un taller de escritura en las aulas?

La línea de actuación didáctica consistirá en un conjunto de prácticas de producción textual, cuyo eje giraría sobre la imitación y la transformación de textos literarios adecuados a su edad y la creación de textos con arreglo a unas consignas que fomenten la creatividad e imaginación en otros.  Una consigna es una fórmula breve que incita a la producción de un texto”, excusas que impelen la imaginación y la creatividad y que de paso, no dejan desvalido al niño/a ante la hoja en blanco. A través de estas “consignas” se intenta provocar deseos de escribir como si se tratara de un juego, de un divertimento, huyendo de la imposición y del aburrimiento.

Cada técnica se debería tratar en sesiones de gran grupo para que perfectamente vean el proceso de trabajo y creación y porque esas sesiones las podremos utilizar para trabajo aplicado de gramática (reflexión sobre la lengua). Posteriormente, se hará un tipo de trabajo individualizado y de nuevo otra sesión de exposición en gran grupo de alguno de los trabajos o de fragmentos sobre los que de nuevo se reflexionará.

La propuesta que hacemos parte de la creencia de que la lectura y la escritura están interrelacionadas. Que ambas hay que estimularlas y trabajarlas desde una perspectiva constructiva, significativa y activa por parte del alumnado. De esta forma, podremos mejorar la lectura a partir de la producción de diferentes textos y al revés, motivar a la lectura a raíz de la modificación y producción de textos escritos. Además se parte también de la creencia de la Escuela debe educar en la diferencia, en la divergencia, en la creatividad como única vía de transformación de la realidad compleja que nos rodea.

Dentro del crédito horario de la asignatura de Lengua, con crédito horario propio o como actividad complementaria es necesaria la creación y funcionamiento de estos talleres en los que lo verdaderamente importante no son las producciones (cuyo nivel mejorará muy rápidamente), sino el proceso en el que se enseña a escribir, en el que se enseña Lengua Castellana.

En la bibliografía se podrán encontrar diferentes técnicas de trabajo en la producción de diferentes textos escritos.

¿Y Cómo corregir textos escritos?

La evaluación de textos escritos ha de ser sistematizada y los criterios e indicadores (consignados en una escala de observación) han de ser conocidos por el alumnado. A continuación, adjunto unas direcciones de internet de la página WWW.profes.net en las que podéis encontrar algunas pautas de evaluación de textos escritos, que considero muy interesantes. Dependiendo del nivel en el que estemos trabajando unas se adaptan más que otros

Baremo para puntuar una composición. (Víctor García Hoz
Criterio de las puntuaciones ponderadas. Juan Iglesias Marcelo
Aspectos para valorar en una composición escrito. Escala de Remondino
Indicadores para valorar las producciones escritas de los alumnos.Fernando Carratalá Teruel.

FABREGAT, A.M.:Cuentos para hablar en la Escuela, Madrid. Bruño, 1990.

KOHAN, S y RIVADENEIRA, A: Taller de escritura, Madrid. Diseño Editorial, 1991.

MUÑOZ, A: Cuando el Lenguaje se hace Pasatiempo, Madrid. Bruño, 1991.

MUÑOZ, M.: La Poesía y el Cuento en la Escuela, Madrid. Consejería de Educación y Juventud de la Comunidad de Madrid, 1983.

RODARI, G: Gramática de la Fantasía, Barcelona. Hogar del Libro,1985.

SAAVEDRA ESTEBAN, J.J.: Nuevos Caminos en la Enseñanza de la Lengua, Madrid. Bruño, 1989.

URDIALES RECIO, C. Y LABAJO PELLO, A: La Redacción hecha Método, Madrid. Bruño, 1991.